La participación uruguaya en la creación del Estado de Israel

03/May/2017

La participación uruguaya en la creación del Estado de Israel

Tras sesenta y nueve años de vida del
Estado de Israel vale el recuerdo a determinados hechos y figuras de la
República Oriental del Uruguay que forjaron con su proceder la soberanía del
joven país. Ya en 1920 cuando las naciones del mundo se reunían en la
Conferencia de San Remo, el representante uruguayo en la misma, Doctor Alberto
Guani se manifiesto a favor de las aspiraciones judías en Palestina y apoyó
fervorosamente la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917, hito
fundamental en la creación del estado sionista.
Años después con la fundación del Comité
Uruguayo Pro Palestina y la constitución de su primera comisión ejecutiva el 8
de julio de 1944 nace en el país un fuerte portavoz de la ciudadanía uruguaya
en apoyo a la causa, con el claro objetivo de coadyuvar en la milenaria lucha a
la obtención de un hogar nacional en Palestina. En sus inicios la organización
era presidida por el Doctor Augusto Turenne, ocupando los Doctores Celedonio
Nin y Silva, Álvaro Vázquez y el Profesor Carlos Sabat Ercasty los cargos de
vicepresidentes alternos. La realización de un multitudinario acto público en
el Ateneo de Montevideo marcó el inicio de una fecunda labor desplegada por la
institución en los años posteriores.
En marzo de 1945 la ciudad de Montevideo
fue designada sede del primer congreso sionista latinoamericano. A partir de
este evento se generaron en el continente esfuerzos conjuntos que permitieron
un importante crecimiento de la “alía”. Meses más tarde Uruguay participó junto
a más de cincuenta naciones en la Conferencia de San Francisco –antecedente
temporal de la Organización de las Naciones Unidas-. En ese ámbito el delegado
oriental presentó una ponencia suscripta por el Ministro de Relaciones
Exteriores, Ingeniero José Serrato y expuesta por el representante Doctor
Héctor Paysée Reyes en solidaridad con el pueblo judío y condenando las
persecuciones raciales. Esta moción fue calificada por otras delegaciones
participantes de “imprudente” sin embargo el único país del mundo que llevó un
proyecto claro de declaración lo defendió haciendo caso omiso a todo tipo de
presiones.
En los años posteriores al fin de la gran
guerra, diversos sucesos como los acaecidos en Spezia (Italia) con la detención
de refugiados judíos dispuestos a emigrar a tierra santa y en Palestina con
medidas de encarcelación a dirigentes judíos y allanamiento de instituciones
efectuadas por el mandato británico motivaron el fuerte rechazo de la opinión
pública nacional. A través del referido comité se llevaron a cabo en el
país campañas de esclarecimiento de los
hechos con visitas a la prensa y condenas internacionales que incluyeron envíos
de telegramas a los mandatarios de Estados Unidos y Gran Bretaña exigiéndoseles
una rápida solución a la situación y la autorización irrestricta e inmediata de
ingresos en Palestina. Es digno del mejor de los recuerdos la encendida defensa
de los derechos inalienables del pueblo judío contra las medidas británicas
realizada en un acto público por los entonces diputados Luis Batlle Berres y
José Pedro Cardoso.
En la conferencia mundial de Comités Pro
Palestina realizada en Washington, ante una treintena de países el delegado
nacional Doctor Francisco Pucci expuso sobre la inconveniencia de utilizar el
término “hogar nacional judío” afirmando que el mismo contenía una idea de
concesión graciosa que no condecía con el derecho legalmente imprescriptible e
irrenunciable a un reconocimiento de la soberanía nacional en el territorio de
la milenaria nación.
En agosto de 1946 la visita al país del
Director del Departamento Latinoamericano de la Agencia Judía el señor Moshe
Tov propició una charla que colmó nuevamente las instalaciones del Ateneo de
Montevideo marcando un momento histórico del sentimiento vigente entre ambos
pueblos. El comité auspició –en la misma época– la primera exposición uruguaya
sobre judaísmo en el país denominada “Palestina” relativa al esfuerzo
colonizador y redentor en la tierra de Sion.
En abril de 1947 –previo a la Asamblea de
las Naciones Unidas que creara la comisión investigadora sobre Palestina
(UNSCOP)- se presenta ante el Ministerio de Relaciones Exteriores un
pormenorizado informe sobre el tema instando al gobierno a su apoyo. La
comisión internacional que estudio el tema formada por once países tuvo entre
sus integrantes a Uruguay, quien compareció representado por los profesores
Enrique Rodríguez Fabregat, Oscar Secco Ellauri y el Ingeniero Edmundo Sisto.
Tras un profundo estudio se elaboraron dos posturas, la primera que apoyo la
creación de un estado unitario y la segunda –apoyada por Uruguay- que abogaba
por la partición del territorio y la creación de dos estados. Esta posición que
fuera firmemente apoyada por los representantes nacionales fue sometida a
análisis por la comisión política ad hoc de las Naciones Unidas. Tras
encendidos debates y defensas el 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General
adopto la histórica resolución siendo el presidente de la delegación nacional
en esa fecha el Doctor Juan Carlos Blanco y el Profesor Rodríguez Fabregat su
delegado permanente. Nuevamente se inicia en el país una etapa de difusión
nacional e internacional de la resolución a efectos de minimizar toda propaganda
contraria a la misma.
El 14 de mayo de 1948, grandes sectores de
la ciudadanía se lanzan a los festejos de la independencia. Uruguay fue el
primer país sudamericano que concedió el reconocimiento al gobierno provisional
de David Ben Gurion. El parlamento nacional llevo adelante una acción conjunta
de solidaridad, apoyo y defensa al naciente estado. La Cámara de Representantes
saludó el nacimiento y lo valoró como un acto esencial de justicia
internacional.
A mediados de 1948 y tras una nueva visita
de Moshe Tov al país se formalizaron las relaciones entre ambos gobiernos y con
la llegada de Jacob Tsur -primer enviado extraordinario y ministro
plenipotenciario para América del Sur– se consagra la primera representación
diplomática israelí en América Latina y la cuarta en el mundo entero. Uruguay
años más tarde designa en la persona del Doctor Pedro María Di Lorenzo a su
primer enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Israel. Cabe
señalar que el referido diplomático se afincó en la ciudad de Jerusalem, hecho
que fue altamente reconocido por el pueblo israelí.
El ingreso del Estado de Israel a las
Naciones Unidas, producido el 11 de mayo de 1949 fue apoyado cálidamente por el
gobierno nacional y la realización del primer congreso latinoamericano de
solidaridad con Israel marcó otro hecho relevante en la relación bilateral. En
1957 ambos estados suscribieron el primer convenio bipartito cultural. Desde su
nacimiento es profundo el lazo de hermandad que une a Israel con Uruguay en
razón de compartir los mismos principios éticos y jurídicos de justicia, paz y
bienestar nacional.
José Luis Piczenik